Invertir, una bella palabra que pese a que todos conocemos su significado, no siempre conocemos los más importante, su procedimiento. No te voy a hablar de la inversión perfecta, te voy a hablar de la actitud perfecta para que entiendas cómo triunfar en el mundo de manejar tu dinero.

Te voy a poner un símil muy sencillo, si tu equipo favorito de fútbol saliese cada domingo al campo pensando sólo en no perder, qué crees que va a pasar? Obvio, conseguir la victoria va a resultar una tarea prácticamente imposible! Si quieres ser un triunfador sólo puede haber un objetivo, visualizar tu meta y salir a triunfar. Las posibles pérdidas a corto plazo no son más que una travesía que deberás vivir si tienes claro tu objetivo y por supuesto una estrategia contundente, no todas valen.

¿Por qué te digo todo esto? Estoy bombardeado permanentemente con pensamientos negativos sobre la necesidad imperiosa de querer todo garantizado. Sí, poner a trabajar mi dinero, ganar mucho y arriesgar prácticamente nada. Déjame que te diga una cosa, como dice mi compañero Pablo, «merluza gorda y que no pese no existe».

Ya no podemos dar por hecho que un trabajo esté garantizado, no se puede dar por hecho que el matrimonio esté garantizado, no podemos dar por hecho ni que tu vida esté garantizada.

Consejo de éxito

Si tu mente va a estar pensando en la posibilidad de perder dinero con tu inversión a corto plazo, mejor no lo hagas. Aún tienes que reprogramar tu inconsciente sobre las reglas fundamentales de la riqueza, salir a perder no es una de ellas.

Pensar en perder a corto plazo es de pobres, pensar en ganar a largo plazo es de millonarios. Alejandro Pérez

¿Por qué te aferras tanto a tu dinero? Recuerda que el paso número uno que tienes que asumir para tener una mente abundante, es saber desprenderte de él de forma sana, porque siempre tienes que ser maduro para tener el conocimiento de que eres capaz de conseguir más y más ingresos de forma continuada y exponencial. Así de simple.

Invertir no es guardar un dinero sobrante para tocarlo, es guardar un dinero preestablecido y acordado contigo mismo para moverlo de forma indefinida.

Si quieres guardar dinero para posibles imprevistos o necesidades serias futuras, eso se llama ahorrar, y es una cosa totalmente diferente. No te preocupes por esto, ya que en el próximo post, hablaremos sobre la diferencia entre estos dos conceptos teóricamente similares, pero radicalmente opuestos en ejecución.

Toda inversión, y acostúmbrate a oirlo porque te lo repetiré hasta la saciedad hasta que tu cerebro lo tenga tan asentado como tu propio nombre, hay que pensarla a largo plazo.

Quiero que pienses en la siguiente afirmación y te la repitas hasta la saciedad mirándote al espejo, «tu nombre» SI QUIERES MANTENERTE SEGURO PIENSA QUE DIFÍCILMENTE SERÁS RICO, PERO SI QUIERES SER RICO DEFINITIVAMENTE LLEGARÁS A ESTAR TREMENDAMENTE SEGURO. 

Aprender a invertir es un pilar fundamental para construir una mentalidad abundante. Su práctica y recurrencia en el tiempo, hace que tu aversión al riesgo se vuelva ilimitada y entiendas que sólo el factor tiempo y conocimiento adecuado, son los frutos que te aportarán la seguridad que tanto dolor de cabeza te ha creado hasta ahora.

Antes de querer invertir y pensar en cuánto puedes perder, piensa y entiende la probabilidad de que ese esfuerzo te haga alcanzar la meta que debes soñar.

INVERTIR, UN GRAN DESCONOCIDO AMANTE DE LOS INCONFORMISTAS VALIENTES Y PODEROSOS.