L a especie humana hemos mutado constantemente a lo largo de nuestra existencia. Nuestros súper ancestros eran máquinas de conseguir alimento, cazando presas en condiciones infrahumanas.

Con el tiempo esas costumbres ancestrales de conseguir el máximo resultado en el mínimo tiempo posible, han ido dando lugar a una corriente de actitud poco recomendable. Dime cuánto tengo que estar aquí y cuánto me embolso.

Bruuutal. Toda nuestra existencia ha estado basada en conseguir el mejor resultado de la forma más directa y óptima, claro estaba, si no, no comías y en la época moderna, nos volvemos esclavos de la más intensa dejadez.

Claro está, en aquella época el tiempo no se valoraba por dinero, se valoraba por necesidad fisiológica. Cuánto mal ha hecho el bienestar común. ¿Por qué te cuento todo ésto? Tranquilo, no me he dado un golpe en la cabeza, sabes que me encanta hablarte de riqueza y cómo conseguirla, así que necesitaba contártelo.

Si vas a pensar en cómo ser rico, piensa antes cómo puedes exponenciar tus resultados

Te hablo y te hablaré toda la vida sobre cómo adquirir una mentalidad que atraiga la riqueza como un imán. Pero no te lo voy a negar, mi deber es hablarte de las costumbres necesarias para que sea exitosa.

Te pongo un ejercicio, si trabajas por cuenta ajena piensa cómo podrías enfocarle a tu jefe una estrategia por resultados que te hiciera ganar el doble y tu empresa estuviese encantada con el trato. Requisito, no puedes trabajar más horas.

Consejo de éxito

Pon patas arriba tu fuente de ingresos y conviértela en una máquina de resultados.

Cambia tus hábitos y vuélvete en un obseso del aprovechamiento del tiempo y el aporte de valor a tu máquina generadora de riqueza.

Por el contrario, si trabajas para ti, piensa una estrategia que te permita “en tu cuenta personal” ingresar el doble trabajando la mitad de tiempo. Digo personal porque no quiere decir que tu empresa facture el doble, que no tiene nada que ver, me interesa que te enfoques en el dinero que entra para tu gasto privado.

Seguro que mientras que lo estás leyendo tu mente empezará a pensar en la necesidad que tiene de complicarse la vida. Ya tienes el premio gordo, has detectado que así vas mal en el camino a la riqueza.

Los resultados son a la riqueza como la harina al pan. Sin el ingrediente principal, no hay receta. Alejandro Pérez

El camino a la riqueza es más sencillo trabajando para tí que para otros

Supongo que lo habrás detectado, ser rico es bastante más viable siempre que trabajemos para nosotros mismos. La capacidad de negociar contigo mismo siempre será superior a la que puedas obtener trabajando para un tercero.

Y ésto es un apartado extremadamente importante a tener en cuenta en tu vida.

.Tu cuenta bancaria sólo va a entender una cosa, cuánto eres capaz de atraer y cómo de bien lo vas a gestionar. Las horas que necesites para conseguirlo le son indiferentes.

Cada día que te sientas atrapado en un sin fin de tareas sin resolver, que consumen tu tiempo o simplemente admirando una pantalla de ordenador sin saber muy bien dónde te lleva esa aventura, acuérdate de mi y el recuerdo de que así no llegarás a ser rico.

Durante mi vida he tenido la misma sensación, idéntica. La sensación de estar anclado a un montón de horas que sólo me llevaban a tener una vida más. Trabajar exclusivamente por resultados lo cambió todo; porque cuando no te queden más horas en un día, cómo piensas seguir multiplicando tus ingresos?

TODO LO QUE PROPONGAS EN TU VIDA PROFESIONAL DEBE SER UNA MINA DE RESULTADOS

Cada día que te levantes y te preguntes cómo puede ser que con el tiempo que dedicas a tu fuente de ingresos, tu situación siga sin gustarte, pregúntate; ¿estoy trabajando por resultados o simplemente por pasar el día?