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a pasada semana comiendo con un buen amigo abogado, comentábamos la necesidad de saber vender en estos días. Lo curioso de la conversación es que nos acompañaban otras dos personas, una de ellas funcionaria y otra responsable de administración de una conocida empresa de la Región.

Durante toda la comida, intenté explicarles que vender hoy en día no es más que una necesidad imperiosa si queremos mejorar la situación económica que vivimos, ya que cómo vamos a conseguir generar dinero si realmente no vendemos. En esta vida si no hay transacción, no hay generación de valor a nuestras arcas.

Obviamente y si has ido siguiéndome de forma regular, nos encontramos ante dos personas de mentalidad pobre. Todavía su estigma sobre el dinero es tan elevado, que rechazan la idea de pensar que vender puede ser algo maravilloso y que aporte un valor exponencial a la persona que tenemos delante. Simplemente sus palabras textuales son “yo no me dedico a eso”.

Por ello y aunque te resulte chocante, quiero expresarte las razones por la que hagas lo que hagas en tu vida, tienes que ser un gran vendedor y comunicar una propuesta de valor única.

Desde bien pequeños estamos vendiendo, además lo hacemos de forma natural. Cuando le decías a tus padres y les justificabas que te comprasen golosinas a la salida del colegio, estabas vendiendo.

Cuando pedías que te dejasen una hora más con tus amigos un sábado por la noche, estabas vendiendo.

Cuando un policía te ha parado para ponerte una multa y tú has intentado justificar tus actos para librarte de la dichosa multa, estas vendiendo!

¿De verdad vas a pensar que esto no tiene que ver contigo?

Consejo de éxito

Aprende a vender, deja de pensar que ser un gran comunicador comercial es exclusivo de otros. Cuando lo entiendas tu vida cambiará y se abrirá un horizonte nuevo que te aportará mejor calidad de relaciones y sobre todo reforzará tu autoestima.

Hay dos tipos de personas, las que saben vender o las que simplemente no existen.

Alejandro Pérez

¿Por qué esas dos personas tienen que ser unos hachas de las ventas?

En primer lugar el responsable de administración tiene que ser un gran vendedor ante su equipo, su gente y sus clientes. Es necesario que sepa aportar valor a los clientes de su empresa y saber comunicarse con ellos ante cualquier incidencia o solicitud. Creo que todavía no es consciente que son ellos los que pagan su nómina.

Con su equipo tiene que venderles la empresa, trabajar en la parte de administración no es nada fácil, cientos de procesos quedan fuera de ese cubículo llamado oficina y si no tienen identificado el concepto y peso de la labor que hacen para aportar valor a lo más preciado, el cliente, ¿crees que esa empresa va a tener futuro?

El funcionario, este terreno es puntiagudo, pero claro que tiene que vender! Tiene todos los días cientos de clientes a los que atender, ¿crees que si los funcionarios supiesen vender el trabajo que realizan por todos nosotros y poner en valor el aporte de esfuerzo que nos brindan, los veríamos con otros ojos? Yo desde luego sí, es más, creo que evitaríamos muchas rabietas cuando nos acercamos a una ventanilla de atención.

Pero es que es más, ellos se sentirían mejor! Ser funcionario dejaría de ser un supuesto trabajo seguro para ser una función de valor aportada a la sociedad increíble y definitiva, la cual estoy seguro que les llenaría mil veces más que la visión que tienen a día de hoy.

Pero sobre todo, hagas lo que hagas, saber vender es saber comunicarte y negociar. Lo utilizas a diario cuando solicitas un presupuesto para reformar tu casa, comprarte un coche, te comunicas con tus hijos para que se terminen el plato de comida o negocias una escapada de ocio con tu pareja. Lo utilizas siempre!

Si vas a seguir pensando que vender no es para tí, quizás todo lo que pueda enseñarte sobre libertad financiera y mejora de tu bienestar de vida, caiga en vano.

Si te gustaría que te enseñara todo lo que he aprendido con el paso del tiempo sobre ventas y cómo emplearlo para cada situación cotidiana de tu vida, sin ser un robot, si no desde el entendimiento de cómo funciona nuestra mente y cómo actuamos y decidimos, no te pierdas todo lo que está por venir.

APRENDER A VENDER NO ES DE COMERCIALES, ES DE PERSONAS ASPIRACIONALES.